Más de la mitad de los productores agropecuarios aseguran que la incertidumbre electoral no afecta la toma de decisiones

Además un 54% de los encuestados por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, no está observando cambios significativos cualquiera sea el resultado de los comicios, y si se suman a los que consideran que las condiciones van a mejorar, se alcanza el 72% de las respuestas

Muchos sectores de la economía deberían imitar a la agroindustria nacional, que en más una oportunidad, pese a las adversidades económicas y climáticas y la incertidumbre política y electoral, no se detiene. Su máquina de producir continúa funcionando a pleno.

Ya lo demostró el año pasado al sufrir la peor sequía de los últimos 50 años. Inmediatamente los productores invirtieron más de 12.000 millones de dólares para la presente campaña agrícola que está en su etapa final, y que alcanzaría una cosecha récord total de 145 millones de toneladas, de acuerdo a las estimaciones de la Secretaría de Gobierno de Agroindustria.

«Más de la mitad de los productores entrevistados (54%), no está observando un impacto del resultado electoral en el sector agropecuario, y si se suman a los que consideran que las condiciones van a mejorar, se alcanza el 72% de las respuestas»

Esta semana en las calles de AgroActiva, la muestra agroindustrial que se desarrolló en la localidad santafesina de Armstrong, se mostró el potencial de toda una cadena de la mano de las nuevas tecnologías y, más allá de las complicaciones por las altas tasas de financiamiento, los productores agropecuarios en buen número adquirieron la maquinara que necesitarán para enfrentar la nueva campaña agrícola, que asoma con proyecciones récord para la siembra de trigo, con una superficie que podría alcanzar las 7 millones de hectáreas.

En este año de elecciones, el campo expresa con mucha claridad que prefiere «no volver a las políticas del pasado». Luego de la eliminación de las de trabas que el kirchnerismo desplegó a la comercialización de productos agropecuarios, según los datos que aportó en la inauguración de AgroActiva, Santiago del Solar, jefe de gabinete de la Secretaría de Gobierno de Agroindustria, entre 2015 y 2018 se triplicaron las exportaciones de trigo, las de maíz aumentaron un 39% y las de aceite de girasol 48%, y con récord de ventas al exterior de productos lácteos y de carne vacuna, donde luego de 10 años el país vuelve a cumplir con el 100% de la Cuota Hilton, que se destina a la Unión Europea.

Encuesta

En los momentos previos al inicio de una nueva campaña electoral, esta semana el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral dio a conocer los resultados de la edición mayo/junio de su índice «Ag Barometer Austral». Esta vez el índice de confianza reflejó un aumento en relación a marzo pasado, aunque sin alcanzar el nivel de «optimismo».

«El 73% de los encuestados respondió que la rentabilidad obtenida fue igual o mayor a lo esperado, un 21% respondió que si bien el resultado fue menor al proyectado, el saldo fue favorable, y solo un 6% de los productores respondió que su negocio agrícola registró pérdidas»

Esta recuperación de la confianza de los productores, los especialistas que realizan la encuesta a 402 productores cuyo valor bruto de producción es igual o mayor a 200 mil dólares, la atribuyen a un favorable balance entre los precios más bajos y rendimientos cosechados mayores a los esperados en el ciclo agrícola 2018/2019 que está en su etapa final.

En este sentido, el 73% de los encuestados respondió que la rentabilidad obtenida fue igual o mayor a lo esperado, un 21% respondió que si bien el resultado fue menor al proyectado, el saldo fue favorable, y solo un 6% de los productores respondió que su negocio agrícola registró pérdidas.

Situación económica y financiera

Esta recuperación de la producción y de los rendimientos cosechados en esta campaña, luego de la sequía del año pasado, derivó también en una mejora de las condiciones financieras que de acuerdo al relevamiento de la Universidad Austral, son superiores a las del año pasado en 22 puntos. Y además las expectativas de condiciones financieras a un año, que ya venía en niveles más altos, mejoró 7 puntos y llegó a 130. En el aspecto económico, el indicador que mayor incremento registró fue el del estado general de la economía agropecuaria de aquí a un año, aumentando 24 puntos y llegando a 127.

En el negocio de la carne, el informe también muestra una recuperación de los precios y un aumento del dinamismo como consecuencia de la apertura de nuevos mercados internacionales, fundamentalmente China que autorizó hace poco la venta a ese mercado de carne vacuna con hueso y enfriada. Por otro lado los productores reconocen que el aspecto negativo de todo esto, es que la exportación podría terminar compitiendo por los mismos cortes que demanda la producción local, lo que provocaría un aumento de los precios internos de los alimentos.

En el escenario de mirada de largo plazo, las expectativas sobre el negocio agropecuario mostraron un fuerte vuelco positivo en la medición de mayo, con mejoras de más de 15 puntos y alcanzando el nivel de 141 puntos, todo un récord desde octubre de 2018. Este aumento se debe al optimismo que hay entre los productores sobre la economía agropecuaria, y a un favorable contexto externo, de la mano de la apertura de nuevos mercados para la carne y la mejora en el precio de la leche al productor que está atado a un mayor comercio internacional. Y además en la encuesta de mayo, hay optimismo sobre las condiciones financieras futuras.

» Si bien el tipo de cambio ha mejorado, la inflación ha comenzado a desacelerarse, el riesgo país sigue alto, las tasas de interés muy elevadas, y estando en medio de las elecciones es entendible la reticencia a realizar inversiones (Universidad Austral)»

En el terreno de las futuras inversiones, y si bien la respuesta de los productores continua siendo que no es un escenario favorable para nuevas inversiones, los especialistas de la Universidad Austral sostienen que hay una mejora mes a mes. El índice de mayo fue de 58 puntos, pero es 4 puntos superior a marzo y 22 puntos por encima de noviembre. «En este caso no impacta solamente la fortaleza del sector productivo, sino también en el marco en el cual se desarrolla. Si bien el tipo de cambio ha mejorado, la inflación ha comenzado a desacelerarse, el riesgo país sigue alto, las tasas de interés muy elevadas, y estando en medio de las elecciones es entendible la reticencia a realizar inversiones», expresaron.

Escenario electoral

Es interesante remarcar que más de la mitad de los productores entrevistados (54%), no está observando un impacto del resultado electoral en el sector agropecuario, y si se suman a los que consideran que las condiciones van a mejorar, se alcanza el 72% de las respuestas. Por otro lado, un 68% respondió que la incertidumbre electoral actual no afecta su decisión de siembra en lo referente a cantidad de hectáreas y tipo de cultivo a sembrar.

La encuesta muestra también una marcada recuperación del índice que mide como el sector agropecuario espera insertarse en el ambiente de negocios global. En mayo son 15 puntos de aumento en relación al último relevamiento, hasta alcanzar un indicador de 166, lo que significa un claro optimismo. Esto podría ser por las oportunidades que el mercado internacional ofrece a la Argentina, en un contexto de mayor necesidad de carne por parte de China, y atrás quedó el temor de los productores de retornar a las políticas de restricciones a las exportaciones, aumento de las retenciones, y tipo de cambio retrasado.

«Entre 2015 y 2018 se triplicaron las exportaciones de trigo, las de maíz aumentaron un 39% y las de aceite de girasol 48%, y con récord de ventas al exterior de productos lácteos y de carne vacuna»

Por otro lado, el productor mantiene la expectativa de obtener buenos márgenes en la próxima campaña, con el cultivo de maíz a la cabeza de obtener los mejores resultados, seguido por el trigo, y luego la soja. Sin embargo sólo el 8% de los productores consideran que no van a cubrir los costos de producción en soja, un 3% en trigo, y sólo 2% en maíz.

A pesar del actual contexto de Argentina, el campo no se detiene y trabaja tranqueras hacia adentro para hacer frente a una demanda mundial e interna de alimentos que es cada vez mayor, con el desarrollo de buenas prácticas agropecuarias y una producción cada vez más sustentable.

Infobae

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