Manejo y control de roedores. La capacitación de BASF como eje del programa

Marcelo Hoyos, integrante del equipo de Higiene Ambiental de BASF, comenta la capacitación al personal de una importante Cooperativa de La Paz (Pcia. de Entre Ríos)  en el manejo y control de roedores. La mejor inversión para instalar un buen sistema de control de roedores en estos ambientes, son el conocimiento y la capacitación.

BASF sigue recorriendo las diferentes geografías productivas de nuestro país, llega a la provincia de Entre Ríos, más precisamente a la bellísima ciudad de La Paz. Allí observan las imponentes instalaciones de la Cooperativa de la Paz que nació allá en 1950. Es una cooperativa ligada al acopio de cereales, comercialización de insumos y fabricación y elaboración de alimentos balanceados para avícolas, criaderos de cerdo y tambos También tienen un convenio con una cooperativa arrocera de Va Elisa.

 

BASF fue invitada por personal de la Cooperativa para que ofreciera una capacitación en el manejo y control de roedores. Necesitaban urgente una actualización y cómo mejorar el sistema de control que estaban llevando adelante actualmente.

 

La Capacitación se llevó a cabo en instalaciones de la cooperativa y asistió personal de la planta (20 personas y otros responsables de la misma). La capacitación estuvo a cargo del Ing. Marcelo Hoyos el cual mantuvo 2 hs de presentación interactiva con más de 220 trasparencias con muchas imágenes de alto impacto e información clave que no está en los libros ya que resumen nuestra experiencia en estos más de 10 años de trabajar en estos ambientes.

 

BASF desde su departamento de capacitación propone que al final de la jornada de capacitación todos los asistentes logren los siguientes objetivos:

 

1. Tomar de conciencia clara sobre la situación y dimensión de los riesgos. Por qué es importante mantener un programa de control de roedores y qué rol cumplen las personas que trabajan allí. Determinar los riesgos tanto ambientales como en salud del personal, contaminación de la producción de granos y del balanceado, daños edilicios, siniestros en tableros eléctricos, cableados, parada de equipos y hasta posibles incendios, etc.

 

2. Desarrollar un debate sobre la importancia del compromiso con el problema, para luego poder buscar y llegar a la solución o lograr los objetivos propuestos.

Si el personal no se compromete los programas fallan por más que trabajen con el mejor producto.

El ingeniero Hoyos llama a esto “horas de inmersión” donde todos nos metemos de lleno en la realidad y discutimos nuestro rol y cómo formar parte de la solución y de la prevención.

 

3. Fijar los conceptos vertidos en la presentación. Recorriendo el predio al terminar la presentación, se observan y detectan situaciones que se mostraron en la capacitación teórica previa. Se analizan los riesgos, los posibles diagnósticos y las posibles acciones.

Comenta el Ing. M. Hoyos que es interesante observar “como con el transcurrir de las horas, el personal se compromete más y más, aporta ideas y comienza a desarrollarse el modelo de control proactivo del que siempre mencionamos”. O sea tomar las medidas que correspondan de acuerdo a un programa de acción y estrategias bien elaborado para resolver el problema y reducir los riesgos.

 

Por ejemplo: la planta de balanceado requiere un control más estricto porque los roedores transmiten muchas enfermedades que a través de excrementos y orina contaminan a los balanceados y de esta manera pueden enfermar a los animales en producción como aves, cerdos, etc.

 

Es el momento para comenzar a llevar adelante un programa de control profesional, sólido, sustentable y medible. Pero que a la vez sea simple práctico y que no requiera de mucha logística y más importante aún que todos sepan por qué se llevará a cabo.

 

Es importante también revisar con mucho detenimiento, todo el ambiente al aire libre que rodea a la planta y listar los elementos que pueden generar complicaciones a la hora del control. Por ej.  Máquinas, bolsas, silobolsas en desuso, malezas, etc. todos esos lugares son críticos y pueden presentar madrigueras sin ser percibidas a simple vista. Por eso no solo hay que ver dónde el roedor consume alimento sino más allá dónde viven y construyen sus madrigueras las cuales pueden llegar a estar hasta 100 mts del lugar de consumo.

[pullquote]Es importante levantar la mirada y percibir el entorno cercano y lejano.[/pullquote]

 

En la recorrida hemos analizado muchos de estos puntos. Un buen programa de control debe incluir un buen ordenamiento adecuado con el tipo de ambiente.

 

Un servicio especial de BASF

 

En 2 días siguientes BASF envió al personal de la misma un sistema informático interactivo en planilla de cálculo para poder hacer el seguimiento y monitoreo de las estaciones de cebado. Este es un servicio que agrega valor al cliente. También estamos en contacto a través de mail para evacuar dudas durante el desarrollo del programa.

 

Desde el área de capacitación de BASF se intenta enseñar a “ver lo que no se ve” de acuerdo con nuestra experiencia en campo. Luego generar un círculo de confianza con el personal y a partir de ahí se va conformando y discutiendo el programa de control.

 

BASF tiene un compromiso muy grande con el usuario de nuestros productos y la manera de respaldarlo profesionalmente es mantener el contacto con el terreno. Nunca se debe perder este rumbo aseguró Marcelo Hoyos.

 

Ing. Agr. Marcelo Hoyos
Gerencia Técnica Desarrollo de Mercado Non Crop S-APS/SV
Phone: +5411-4317 9623 Mobile: 011 15 4054 9623 E-Mail: ambiental-ar@basf.com
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