Las rutinas de ordeño y la ordeñadora

En el proceso del ordeño existe una estrecha relación entre las vacas, los ordeñadores y el equipo de ordeño.

En este artículo no voy a tocar la rutina de ordeño propiamente dicha en todos sus pasos,  dejaré esto en manos de los profesionales en el tema.

El tema a desarrollar es el manejo del equipo de ordeño y su relación con la vaca, tratando de hacer ver las implicancias que traen los errores cometidos.

Para analizar o ver como es el manejo de la ordeñadora y sus eventuales errores, una herramienta valida, casi insustituible, es efectuar mediciones en ordeño o CHEQUEOS DINÁMICOS. Los mismos nos permitirán documentar y evidenciar las falencias detectadas.

Con el chequeo dinámico es posible determinar los niveles de vacío en colector, tubería de leche y recibidor, observándose también  las fluctuaciones de vacío (regulares e irregulares), así como los tiempos de ordeño y  sobreordeño (si los hubiera).

Los pasos de la rutina de ordeño que están relacionados con el manejo de la ordeñadora son los siguientes:

  • Preparación de ubre: pezones lavados con excesivo uso de agua y no secados generarán aumento de los deslizamientos de pezoneras.
  • Vacas mal o poco estimuladas: se produce el ordeño de la leche cisternal, luego pasan algunos segundos hasta que se produce la bajada de leche propiamente dicha. Esto genera un mayor nivel de vacío en el inicio del ordeño así como la generación de deslizamientos de pezoneras.
  • Colocación de pezoneras: cuando se permite un excesivo ingreso de aire en la colocación se van a producir caídas de vacío. El efecto de la caída de vacío se ve potenciado en equipos con baja reserva real o con varios ordeñadores colocando pezoneras a la vez.
  • Retiro de pezoneras: si se hace un deficiente retiro de pezoneras, sin “cerrar” el vacío o retirando individualmente, se producirán violentas entradas de aire, generando estas, impactos, reflujo de leche y traslado de bacterias entre cuartos.
  • Escurrido: la práctica de escurrir o terminar el ordeño “con ayuda” no se debería hacer. Ante la necesidad de escurrir se debe evitar la excesiva fuerza sobre el colector o agresividad sobre el o los cuartos, de esta manera se evitarán deslizamientos de pezoneras (ingresos de aire) e incomodidad en la vaca. Los deslizamientos provocan fluctuaciones irregulares.
  • Sobreordeño: es el tiempo entre el final de ordeño y el retiro de las pezoneras, cuanto más se demora en retirar más sobreordeño, debiéndose evitar o minimizar. Normalmente ocurre en equipos sin retiradores de pezoneras, aunque también puede aparecer ante la deficiente regulación de los mismos. Marcados tiempos de sobreordeño generarán pezones congestionados, con anillo en la base de los mismos y/o florecimiento del esfínter.

El sobreordeño está ocasionado en rutinas de ordeño desorganizadas, con falta de ordeñadores en sala de ordeño  o retiradores de pezoneras mal regulados.

QUE SE PUEDE HACER PARA EVITAR O MINIMIZAR ESTOS PROBLEMAS:

  • Preparación de ubre: si se lavan los pezones, hacerlo con poco uso de agua y con un efectivo secado de los mismos, usando toallas descartables o paños desinfectados.
  • Estimulación: hacer un buen estímulo en los pezones de manera se produzca una efectiva bajada de la leche, demorando como mínimo unos 45 segundos para la colocación de las pezoneras.
  • Colocación de pezoneras: hacer la colocación con el grupo de ordeño bien posicionado (pezoneras “quebradas”), colocando de a una pezonera, evitando los ingresos de aire. Equipos con óptima reserva efectiva y organizada colocación de pezoneras minimizarán o no mostrarán caídas de vacío.
  • Retiro de pezoneras: al retirar las pezoneras, siempre proceder a “cortar” o “cerrar” el vacío con la llave de cierre de vacío. Nunca retirar individualmente o “tirando”. Al cerrarse el vacío se evitarán entradas de aire, evitándose de esta manera los reflujos de leche, impactos y/o traslados de bacterias.
  • Escurrido: en lo posible se debe eliminarse esta práctica, la vaca debe ordeñarse por efecto del equipo de ordeño y NO por la ayuda del operario o el uso de contrapesos. Si es necesario escurrir, hacerlo “tirando” o “haciendo presión” suavemente sobre el o los cuartos con leche, finalizado o minimizado el flujo de leche proceder al rápido retiro de las pezoneras.

Cuando es necesario escurrir un alto número de vacas se debe buscar “la raíz” del problema, pudiéndose tratar de “confusión” en el operario, acostumbramiento de las vacas o mal funcionamiento de la ordeñadora, poniendo especial énfasis en el posicionamiento o balance del grupo de ordeño.

  • Sobreordeño: esta situación NO debería estar presente en el ordeño diario. Hoy es uno de los errores más frecuentes en las rutinas de ordeño, debiéndose para esto reorganizar las rutinas, agregar operarios si fuese esta la causa o colocar retiradores de pezoneras.

En muchos casos existe confusión de parte de los operarios en determinar el final de ordeño, demorándose por esta causa el retiro de pezoneras, entendiéndose apenas  se ha finalizado  o minimizado el flujo de leche, se debe proceder al retiro de las mismas.

También debe desterrarse la idea de que la vaca se debe ordeñar “a fondo”, es factible “dejar” un resto de leche en la ubre siempre que la misma esté repartida en los cuatro cuartos y no concentrada en uno solo. Vacas con los cuatro cuartos ordeñados “a fondo” seguramente tendrán dos o tres cuartos sobreordeñados.

  • Sobreordeño con extractores de pezoneras: se sobreentiende con el uso de estos accesorios NO DEBERÍA haber sobreordeño, esto ocurre siempre que los mismos estén bien regulados. La aparición de sobreordeño o vacas ordeñadas “a fondo” indicarán la necesidad de un rápido chequeo de los mismos y el posterior servicio o regulación para optimizar su funcionamiento.

Conclusiones.

  • Hacer un BUEN ESTÍMULO para provocar una óptima “bajada de leche”. Evitaremos deslizamientos de pezoneras en el inicio del ordeño.
  • Si LAVAMOS los pezones, debemos SECARLOS para evitar deslizamientos.
  • En la COLOCACIÓN de pezoneras MINIMIZAR ingresos de aire, de esta manera evitaremos caídas de vacío.
  • En el RETIRO de pezoneras USAR efectivamente la llave de cierre de vacío para evitar “sacar con vacío”. Retirar “tirando” o “arrancando” es molesto y traumático para la vaca. Normalmente va a generar vacas “pateadoras”.
  • En el RETIRO de pezoneras con RETIRADORES asegurarnos los mimos tengan un efectivo cierre de vacío para evitar “sacar con vacío”, de lo contrario ocurre lo señalado en el párrafo de arriba.
  • NO ESCURRIR. Si existe la necesidad de escurrir, hacerlo con suavidad y por mínimo tiempo. Escurridos con “manoseo” de cuartos o “violentos” son molestos y traumáticos para las vacas.
  • NO SOBREORDEÑAR. Si se detecta sobreordeño revisar la organización de la rutina de ordeño o el funcionamiento de los retiradores de pezoneras. La sobreexposición de los pezones al vacío de ordeño y por un lapso prolongado genera congestión, anillo en la base de los mismos y/o florecimiento del esfínter.
  • OBSERVAR el posicionamiento o balance del grupo de ordeño. Grupos mal posicionados generarán ordeños desparejos. Ordeños desparejos generan escurrido y sobreordeño.
  • Si se tienen ordeños desparejos, buscar LA CAUSA de los mismos y NO CAER en la solución del ESCURRIDO o uso de “contrapesos”.
  • El uso de “CONTRAPESOS” debe desterrarse de la sala de ordeño. Los grupos de ordeño vienen diseñados y balanceados para hacer un ordeño parejo de los cuatro cuartos.

 

Tec. Agr. Dante Grangetto
Te. Celular 3564-561009

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