En las puertas de la primavera optimicemos el recurso pasto

Leandro Abdelhadi, Médico Veterinario, nutricionista y asesor privado fue entrevistado por Quique Oss, con motivo de la llegada de la primavera y el planteo que debe realizar el productor ganadero en para aprovechar el recurso pasto.

Abdelhadi  contó que climáticamente hay zonas que todavía están complicadas, pero que es cuestión de tiempo para que lleguen las lluvias y mejore la situación. Según los propios pronosticadores, a partir del mes de septiembre y hasta noviembre se esperan una buena cantidad de precipitaciones haciendo que se concentre la producción de pasto que da cualquier recurso forrajero de clima templado a lo largo del año. En estos meses se concentra entre un 60% y 70 % de la producción de pasto de cualquier establecimiento.

 

Ese recurso forrajero puede venir de la mano de especies que van a estar terminando su ciclo,  como pueden ser las especies anuales (raigrás o verdeos invernales que muchos productores han sembrado como puede ser la avena o la cebada) o pueden venir de la mano de las praderas consociadas (gramíneas leguminosas ya perennes) y/o praderas  de leguminosas puras (alfalfa).

 

A continuación explicó que a las especies anuales les puede ocurrir que en la medida en que se acerque la primavera la especie quiere pasar al año siguiente para seguir perpetuándose en el tiempo en forma de semilla. Entonces, ni bien se den las condiciones de humedad y temperatura, la especie va a tratar por todos los medios de producir semilla implicando que su ciclo termina. Si uno le da dos centímetros de margen a una especie de estas características se va a transformar en una varita con semillas y de esta manera se termina su ciclo. Este proceso se llama inducción.

 

De esta manera deja de producir pasto que en estos tres meses que quedan por delante tiene altísima calidad además de cantidad. Para que este proceso de inducción no suceda hay que tener el cultivo contra el piso. Abdelhadi ejemplificó diciendo que en la actualidad hay un período relativamente seco y por lo tanto no hay raigrases que tengan tanto volumen acumulado, pero puede ocurrir que una zona complicada haya un lote bajo que tenga un raigrás que esté produciendo bien y que tenga un buen volumen y que a causa de la lluvia se dispare provocando el proceso de inducción. Si en ese momento uno tala el raigrás, no rebrota más. En cambio, si uno lo tiene contra el piso con un pastoreo intensivo, ese ápice va a seguir abajo porque no se le da condiciones a la planta para que pase al estado reproductivo y produzca semilla y se va a consumiendo un forraje de altísima calidad y que va a seguir produciendo muy buena cantidad hasta el mes de noviembre. A partir de noviembre, no importa la altura, el cultivo se va a inducir. Este sería el momento para dejar que la semilla se produzca y caiga para el año que viene volver a tenerlo y, tal vez, potenciarlo con alguna promoción.

 

Con las praderas de clima templado, donde uno ya tiene especies perennes, hay que tener una carga ajustada a la tasa de crecimiento. Hay que entender que de ahora en adelante donde se den las mínimas condiciones que se necesitan, el pasto va a crecer entre 4 y 5 veces lo que venía creciendo. Si no se está preparado con carga para absorber ese crecimiento, va a ocurrir que el pasto se va a pasar, va a perder calidad y con ese volumen, que se puede llegar a acumular en un lote, uno no solamente no puede esperar una cosecha adecuada sino que además al perder calidad tampoco se va a tener las producciones individuales, hablando de ganancia-peso en la producción de leche que uno podría esperar solo con pasto en primavera. Hay que ajusta la carga  a la oferta de cada recurso para poder usar el pasto en el momento indicado.  Si llegara a haber una parte del lote que se está pasando se puede clausurar esos lotes pasados y destinarlos a producir reservas para el año próximo.

 

Cría

 

En cuanto a la cría, Abdelhadi dijo que estos son los momentos en que la vaca tiene sus máximos requerimientos.  De esta manera se conjugan el máximo requerimiento de una vaca con la máxima oferta de forraje para que se consiga un mejor resultado.

 

Por último, Abdelhadi advirtio que es la época en la que de la mano de algún tipo de pasto se puede llegar a tener algún problema, caso alfalfa. Existe el riesgo de empaste o timpanismo. No tiene que pasar, que por pensar que se tiene gran cantidad de pasto de calidad se puede descuidar algunos detalles, por qué se da el timpanismo en esta época del año y cómo prevenirlo o por lo menos reducir las probabilidades de que ocurra.

 

 

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