Medicina Agrícola: “Tiempos difíciles”

El Médico Cirujano Marcos Grigioni (N° de Matricula 12967) hablo en Sector Agropecuario sobre el manejo de las presiones del trabajo agropecuario, en una época de muchas incertidumbres para el productor agropecuario: bajos precios de los granos, inflación, inundaciones, lluvias excesivas, presión impositiva desmedida, etc. Todas estas preocupaciones atentan contra un trabajo sereno y tranquilo. Sucede que el estrés que genera este combo de circunstancias, repercute en la salud de los productores generando: hipertensión arterial, arritmias, infartos, ACV, imposibilidad de dormir adecuadamente, cansancio, agotamiento precoz, desgano, falta de interés por todo, etc. A la vez realizar los trabajos rurales en este estado aumenta 3 veces el riesgo de sufrir accidentes (con maquinaria, en ruta, etc.). 

Para minimizar los efectos deletéreos del estrés y las preocupaciones podemos usar múltiples herramientas, siendo la fundamental el  apoyo, acompañamiento y contención familiar.

Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.” 

 Khalil Gibran  (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés

En este momento los productores agropecuarios, están sometidos  a un gran estrés, producto del clima (sequía,  inundaciones y heladas), de la presión impositiva, de mercados erráticos, de las políticas económicas y de los aumentos permanentes de los insumos agropecuarios.

Si bien el estrés en niveles normales, no implica un problema, cuando éste aumenta en demasía, se transforma en una situación patológica que requiere atención médica. El estrés excesivo se manifiesta en alteraciones físicas y psíquicas  como ser: taquicardia, falta de apetito, cansancio, irritabilidad, imposibilidad de dormir adecuadamente, cefaleas, etc. Cuando este contexto de estrés se mantiene en el tiempo, aparecen problemas más delicados y serios, como problemas de corazón, hipertensión arterial, gastritis, pérdida de peso, infecciones,  adicciones (alcohol, tabaquismo, juego, etc.), entre otros. A todo esto hay que sumarle que la falta de un descanso normal en un trabajo como el rural, aumenta enormemente el riesgo de sufrir un accidente. Es decir que la persistencia de la presión sobre el productor, genera desde la toma errónea de decisiones (fechas de siembra, tipo de semillas, compra de insumos, condiciones de préstamos, etc.) hasta la muerte por accidentes durante las actividades cotidianas ( muy frecuente es el que ocurre durante la conducción vehicular en caminos rurales, en cuando la mente está focalizada en “los problemas” que nos aquejan y no en el camino”).

Los síntomas de estrés pueden ser:

  • físicos: dolores de cabeza, de estómago, diarreas, constipación, palpitaciones, “rechinar los dientes”, fatiga, etc.
  • emocionales: irritabilidad, frustración, impaciencia, ansiedad desbordante, depresión, etc.
  • de comportamiento: disturbios alimenticios, aumento del consumo de tabaco y alcohol, insomnio, pérdida de interés sexual, falta de concentración, etc.

¿Pero porque es importante el estrés en los actores rurales?

Primero y fundamental, es que la vulnerabilidad de sufrir lesiones físicas por accidentes aumenta al triple cuando el productor se encuentra bajo una situación de estrés prolongado y segundo, que un productor con estrés, indefectiblemente pierde rentabilidad en su producción,  por malas decisiones en su trabajo (Ej: de planificación, negociación, etc.), por mayor riesgos de accidentes, por menor calidad y eficiencia en sus tareas, etc. No debemos dejar de lado que el estrés crónico puede llevar a  cuadros de depresión y de intentos de suicidio.

Si bien hay situaciones generadoras de estrés que no se pueden modificar, lo que sí es factible de cambiar es como se afrontan esas situaciones. Por eso es fundamental:

  • mantener una actitud positiva (“esto pasará”, “hemos pasado situaciones peores”, “ya cambiará, para mejor”).
  • Mantener la calma
  • Tomar este contexto como un desafío que fortalece
  • Compartir responsabilidades y decisiones
  • Practicar ejercicios, caminatas, bochas, futbol, etc.
  • Hablar de los problemas con familiares, amigos, otros productores, etc.
  • Realizar tareas placenteras. Pasar tiempo con los afectos.
  • Pedir ayuda, todas las veces que sea necesario
  • Consultar asiduamente al médico de confianza
  • Sonreír la mayor cantidad de veces posible en el día

¿Cuándo debemos pedir ayuda? ¿A que debemos estar atentos? Si detectamos en algún familiar, colega, compañero de trabajo del equipo rural, vecino, amigo productor, alguno de los siguientes elementos: depresión, cambios en los patrones de sueño, conductas extrañas, pensamientos suicidas, alucinaciones, incapacidad de expresar sentimientos positivos, consumo excesivo de alcohol u otra sustancia, sentimientos de culpa, pánico y soledad, entre otros, hay que solicitar ayuda a un profesional de la salud para evaluar la situación de esa persona. Allí la familia y amigos  cumplen un papel importante, ya que el productor la mayoría de las veces no tiene acceso a un profesional  o no considera esta posibilidad de ayuda profesional como algo viable.

Las asociaciones de productores, cooperativas, empresas relacionadas al medio rural, deben empezar a “leer” este problema, tratando de minimizar todas aquellas situaciones que puedan agregar mayor ansiedad e inquietud en sus clientes y socios. Hablar, “prestar la oreja”, “dar una mano” en lo que sea complejo de resolver para el productor, convenir las condiciones comerciales en vez de imponer, organizar reuniones, charlas, encuentros, no solamente para hablar de los problemas que existen, sino con cualquier excusa o motivo que invite a pasar un momento placentero y de distracción. Es invalorable el efecto “terapéutico” positivo que genera este tipo de actividades, en este duro contexto agropecuario. En nuestro país, los medios de comunicación vinculados al sector rural, son los que cumplen esta importante función de “escuchar a los productores”, “de comunicarse diariamente con ellos”. Esta  tarea tiene un efecto terapéutico invisible pero muy efectiva y allí radica el valor que tiene para la población.

Desde el área de la producción agropecuaria que es la Medicina Agrícola, las distintas investigaciones y estudios reconocen al estrés como un factor que repercute negativamente en toda la cadena productiva rural, siendo los productores y sus familias los más vulnerables. La protección de ellos es trascendental para conseguir un desarrollo rural y del interior del país que sea sostenible y sustentable.

Por último y pese al contexto complicado que rodea al ámbito rural, los productores rurales de todo tipo, deben mantenerse fuertes y  orgullosos de ser productores, de saber que no están solos, de ser quienes aportan al crecimiento del país, de haber sobrellevado enormes dificultades  en el pasado, de poder trabajar y disfrutar del ámbito rural, de ser el pilar fundamental que sostiene indirectamente miles puestos de trabajo  de empresas (de maquinaria, fertilizantes, agroquímicos, acopios, cooperativas, medios de comunicación agropecuarios, etc.) y de ser parte fundamental del desarrollo de miles de pueblos del interior del país.

 

 

Dr. Marcos Grigioni
Médico MP: 12967
Sector Agropecuario

De su interés:

Dejar mi opinion

Copyrıght 2014 SectorAgropecuario.com All RIGHTS RESERVED.