El sistema climático evoluciona hacia la normalidad, pero conservando una buena dosis de acción residual del episodio de “el super el niño 2015/2016”

Perspectiva agroclimática sudamericana: El sistema climático evoluciona hacia la normalidad, pero conservando una buena dosis de acción residual del episodio de “el super el niño 2015/2016”

A lo largo del otoño y lo que va del invierno 2017, el sistema climático evolucionó gradualmente hacia la normalidad, poniendo fin a los rumores acerca del posible desarrollo de un episodio de “El Niño”, que hubiera tenido consecuencias catastróficas.

Al momento de redactarse este informe, el Océano Pacífico Ecuatorial se encontraba en estado “Neutral” levemente más cálido que lo normal.

Paralelamente, el Océano Atlántico Subtropical observó un marcado enfriamiento, producido por el avance hacia el norte de la corriente marina fría de Malvinas, y el correlativo retroceso de la corriente marina cálida del Brasil.

Debido a lo expuesto, es probable que la campaña 2017/18 muestre un desarrollo más cercano a lo normal que las dos campañas anteriores, pero conservando un nivel de perturbación superior al normal.

El régimen hídrico superará al promedio en la mayor parte del área agrícola, a excepción de su porción sudoeste, y exhibirá un riesgo de tormentas severas superior al promedio, especialmente sobre las zonas anegadas, cuya evaporación local potenciará ese tipo de eventos.

El régimen térmico combinará frecuentes lapsos con temperaturas superiores a lo normal, con cortas pero vigorosas entradas de aire polar, que causarán el riesgo de heladas tardías, durante la primavera 2017, y el riesgo de heladas tempranas, en el otoño de 2018.

 

La herencia hídrica de la temporada 2016/2017

Como consecuencia de la fuerte acción residual de “El Super El Niño 2015/2016”, el otoño de 2017 experimentó precipitaciones muy superiores a lo normal, que agravaron los anegamientos en las áreas bajas.

El comienzo del invierno trajo aparejado un cambio en el patrón del régimen de lluvias.

Siguiendo la marcha normal para esta parte del año, la mayor parte del Brasil, el norte de Chile, la mayor parte de Bolivia, el oeste del NOA, el nordeste de Cuyo, el Paraguay, el este de la Región del Chaco y el norte y el centro de la Mesopotamia redujeron significativamente sus precipitaciones.

Contrariamente, el centro de Bolivia, el este del NOA, el sur de la Mesopotamia, la mayor parte de la Región Pampeana y el Uruguay conservaron una actividad superior a lo normal para la época, recibiendo precipitaciones abundantes a las que se suma el frecuente paso de tiempo nublado y húmedo.

Al mismo tiempo, la circulación polar se potenció, causando fuertes tormentas cordilleranas, que extienden su acción hacia Cuyo y el oeste de la Región Pampeana, donde producen precipitaciones abundantes, a la vez que envían vigorosas masas de aire frío hacia el interior del área agrícola, causando heladas hasta su extremo norte.

No obstante, entre las irrupciones de aire polar se intercalan lapsos cálidos, como el que tuvo lugar en el entorno de la Festividad de San Juan (24 de Junio: Veranito de San Juan), con una intensidad superior a lo normal.

Estado de la cuenca del plata

Aunque el sistema climático parece estar comenzando a retornar lentamente a la normalidad, la acumulación de excesos hídricos dejada por las fuertes precipitaciones observadas en las temporadas 2015/2016 y 2016/2017 tardará mucho en desaparecer.

Paralelamente, los espejos de agua, los grandes ríos y los cursos de agua interiores muestran alturas y caudales superiores a sus promedios normales, poniendo en evidencia que existe una alta vulnerabilidad frente a la posible repetición de eventos de lluvias intensas durante la temporada próxima.

 

Panorama general de la temporada 2017/2018

El panorama para los próximos meses muestra la posibilidad de tercera temporada consecutiva con precipitaciones normales a superiores a lo normal en la mayor parte del área agrícola sudamericana.

Bolivia, el Paraguay, la mayor parte del Brasil, el Noroeste y el Nordeste Argentinos y el norte del Uruguay superarán los promedios normales.

La mayor parte del centro y el sur del área agrícola chilena, el centro-oeste y el sudeste del área agrícola argentina y el sur del Uruguay registrarán valores cercanos a lo normal, aunque acompañados por posibles focos de tormentas severas, con riesgo de granizo, vientos y aguaceros torrenciales.

Sólo el sudoeste del área agrícola argentina y el norte del área agrícola chilena experimentarán un régimen hídrico inferior a lo normal.

Lamentablemente, cabe esperar que la evaporación proveniente de las áreas anegadas (círculo blanco en el mapa adjunto) potencie los procesos atmosféricos provocando focos de tormentas localizadas sobre su extensión, dificultando su vuelta a la normalidad.

Durante el invierno y la primera parte de la primavera el régimen térmico combinará un promedio algo superior a lo normal, con frecuentes irrupciones de aire polar, que generarán situaciones de riesgo de heladas, tanto a comienzos de la primavera 2017, como a comienzos del otoño 2018.

Al llegar la primavera, se impondrá gradualmente la circulación tropical, produciendo un ambiente caluroso y húmedo que favorecerá los ataques de enfermedades y plagas, a la vez que se producirán intensas tormentas severas.

Este ambiente, cálido y húmedo se prolongará a lo largo del verano, con riesgo de que, al llegar el otoño, tenga lugar un pico de fuertes tormentas, que podrían reactivar las inundaciones y las crecidas de los ríos.

Invierno 2017

A medida que transcurra el invierno 2017, se observará una moderación de los procesos atmosféricos, que posibilitará la estabilización del sistema climático.

No obstante, se producirán frecuentes situaciones de tiempo nublado y húmedo que, aunque no aportarán grandes cantidades de agua, dificultarán el avance de las labores, a la vez que retardaran la reducción de los excesos hídricos existentes.

Las áreas anegadas de las cuencas de los ríos Quinto y Salado (círculo blanco), el Litoral Fluvial y otras zonas, continuarán observando tormentas localizadas, que serán alimentadas por la evaporación local procedente de sus superficies.

El régimen térmico continuará observando un nivel medio algo superior a lo normal, con lapsos cálidos de cierta intensidad, que se alternarán con irrupciones de aire polar, que continuarán manteniendo el riesgo de heladas hasta el final de la estación.

Primavera 2017

La primavera experimentará una gradual reactivación de las precipitaciones, que irán aumentando, desde valores moderados en su inicio, hasta registros abundantes, en su parte final.

El área agrícola de Bolivia, la Región del Chaco del Paraguay, el NOA, el oeste de la Región del Chaco y la mayor parte del área agrícola del Brasil observarán precipitaciones normales a superiores a lo normal. Aunque no se excederán significativamente los valores acumulados normales, se presentará el riesgo de tormentas severas, que producirán impactos locales.

La Región Oriental del Paraguay, el sur del Brasil, el centro y el sur de Chile y la mayor parte del área agrícola argentina observarán registros cercanos a lo normal, pero con riesgo de tormentas severas.

Sólo el centro-oeste y sudoeste del área agrícola argentina, el área agrícola uruguaya y el norte del área agrícola chilena experimentarán precipitaciones algo inferiores a lo normal.

Lamentablemente, las áreas anegadas (círculo blanco) continuarán potenciando las tormentas sobre su superficie.

El régimen térmico exhibirá una evolución promedio algo superior a lo normal, con frecuentes episodios con temperaturas elevadas, que se combinarán con abundante humedad atmosférica, dando condiciones propicias para los ataques de enfermedades y plagas.

No obstante, continuarán produciéndose irrupciones tardías de aire polar, produciendo un riesgo de heladas tardías primaverales superior a lo normal.

Verano 2018

El verano exhibirá una marcha relativamente tranquila, pero ello no debería generar una falsa sensación de seguridad.

En varias temporadas anteriores, un verano sin eventos significativos, fue seguido por un comienzo de otoño con intensas rachas de tormentas.

Sólo el norte y el nordeste del área agrícola del Brasil, el oeste del área agrícola boliviana y el centro del NOA observarán frecuentes eventos meteorológicos intensos.

El resto del área agrícola sudamericana experimentará una evolución cercana a lo normal en sus rasgos generales, pero manteniendo el riesgo de tormentas locales, capaces de producir fuertes impactos.

El régimen térmico exhibirá una evolución superior a la normal, con frecuentes olas de calor intenso, que se combinarán con alta humedad atmosférica, favoreciendo los ataques de enfermedades y plagas.

Dentro de las Cuencas de los Ríos Quinto y Salado (círculo blanco), la evaporación proveniente de los bajos inundados causará tormentas locales, causando que esas extensas superficies reciban aportes hídricos superiores a los que aparecen en los mapas adjuntos, determinando la persistencia de esas situaciones.

Otoño 2018

Según los indicadores climáticos disponibles en el momento actual, el otoño 2018 observaría un desarrollo moderado, sin riesgos significativos evidentes.

Pero, según lo dicho en el apartado anterior, ello no debería generar una falsa sensación de seguridad.

En varias temporadas anteriores, un verano exento de impactos, fue seguido por un comienzo de otoño con intensas rachas de tormentas.

Dentro de las Cuencas de los Ríos Quinto y Salado (círculo blanco), la evaporación proveniente de los bajos inundados causará tormentas locales, causando que esas extensas superficies reciban aportes hídricos superiores a los que aparecen en los mapas adjuntos, determinando la persistencia de esas situaciones.

El régimen térmico continuará exhibiendo una evolución algo superior a la normal, con frecuentes olas de calor intenso, que se combinarán con alta humedad atmosférica, favoreciendo los ataques de enfermedades y plagas.

No obstante, es probable que se presenten irrupciones tempranas de aire polar, que podrían dar lugar a heladas tempranas.

Conclusiones

A dos años de iniciado el intenso episodio de “El Super El Niño 2015/2016”, el sistema climático comienza a presentar signos de evolucionar hacia un estado más cercano a la normalidad.

Una muestra de ello es que la mayoría de los centros internacionales de pronóstico climático han desechado la posibilidad de que la temporada 2017/2018 observe el desarrollo de un nuevo episodio de “El Niño”, que hubiera causado consecuencias catastróficas.

Inclusive el Servicio Meteorológico Australiano (BOM), que es extremadamente precavido en este tipo de previsiones, cambió el estado de “Guardia de El Niño” (El Niño Watch), que mantenía hasta hace poco, pasando a anunciar un escenario de tipo “Neutral”.

No obstante, la normalización completa del sistema climático será lenta, por lo que continuarán experimentándose fuertes perturbaciones debidas a la acción residual de “El Super El Niño 2015/2016” durante un tiempo considerable.

Debido a lo señalado, cabe esperar que la evolución de la temporada 2017/2018 observe riesgos de consideración, según se expuso en los apartados anteriores de este informe.

 

Ing. Agr.Eduardo M. Sierra
Especialista en Agroclimatología
Bolsa de Cereales

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