El mercado cambiario global fue responsable de otra jornada bajista para los precios de los granos en EE.UU.

Los precios de los granos volvieron a caer ayer en la Bolsa de Chicago y acentuaron una clara tendencia bajista semanal. Además de los fundamentos propios del sector agrícola, que en los Estados Unidos se concentran detrás de un común denominador, el exceso de oferta, resultó relevante el mercado cambiario, donde el dólar se apreció respecto de las monedas más importantes para el comercio mundial de materias primas.

Las bajas más significativas las padeció el trigo. En efecto, las posiciones mayo y julio en Chicago perdieron US$2,39, al cerrar con ajustes de 158,82 y de 161,12 dólares por tonelada. En la Bolsa de Kansas los mismos contratos resignaron US$3,67 y 3,49, tras terminar la jornada con valores de 148,63 y de 151,20 dólares.

Si bien la recolección de los trigos de invierno en el hemisferio norte (son los que suman el mayor volumen a la oferta general del cereal) comenzará a fines del mes próximo, la tensión por la fuerte puja que habrá entre los proveedores del grano fino ya domina la escena. Y frente a la previsión de cosechas abundantes en Rusia y en la Unión Europea, la apreciación del dólar contra el rublo y el euro resultó una muy mala noticia para la competitividad del grano estadounidense.

En cuanto al maíz, que ayer sumó la tercera rueda bajista consecutiva, las pizarras de Chicago reflejaron quitas de US$1,77 y de 1,67 sobre las posiciones mayo y julio, cuyos ajustes resultaron de 136,51 y de 140,15 dólares por tonelada. En este caso, la fortaleza del dólar contra el real y el peso impulsó ventas por parte de los fondos especuladores, dado que hace más compleja la misión de achicar las existencias al encarecer el grano estadounidense.

En ese sentido, los operadores son conscientes de que las mejores cosechas en Brasil y en la Argentina posibilitarán un saldo exportable regional mucho más importante que el vigente en el ciclo comercial 2017/2018. Entonces, la disputa por los mercados se acentuará y allí la competitividad de las ofertas será un factor clave para no perder compradores.

Según la última estimación de la Compañía Nacional de Abastecimiento, dependiente del Ministerio de Agricultura de Brasil, el saldo exportable de maíz brasileño en la campaña 2018/2019 será de 31 millones de toneladas, contra los 24,77 millones del ciclo anterior. En la Argentina, la Secretaría de Agroindustria de la Nación estimó las ventas externas del cereal en 30 millones de toneladas, frente a los 22,45 millones precedentes. Así, la oferta de maíz sudamericano proyectada crece un 29,18%, de 47,22 a 61 millones de toneladas.

Acerca de la soja, que al igual que el maíz ayer sumó la tercera rueda negativa consecutiva en la Bolsa de Chicago, los contratos mayo y julio perdieron US$2,48, al cerrar con precios de 314,25 y de 319,21 dólares por tonelada. Con el lastre de las existencias récord, y con una guerra comercial que sigue limitando el comercio entre Estados Unidos y China, los operadores estadounidenses tienen poco margen para «capturar» noticias positivas.

En ese escenario, la apreciación del dólar contra las monedas de Brasil y de la Argentina agrava el panorama, al mejorar la competitividad de la oferta sudamericana de soja y de subproductos, en detrimento de la mercadería de Estados Unidos.

Además, en China, la descontrolada fiebre porcina africana pone un gran signo de interrogante sobre cuál será la demanda china de soja, en particular, y la de forrajes, en general.

Mercado local
A diferencia de lo visto en Chicago, el mercado cambiario fue el principal factor alcista para los granos argentinos en la plaza física local. Según el tipo de cambio comprador (cotización divisa) del Banco Nación, el peso se devaluó ayer un 3,67%, al pasar la paridad de 42,20 a 43,75 pesos por dólar

Con ese marco de referencia, las ofertas de los compradores por la soja para las entregas en el Gran Rosario crecieron de 9070 a 9540 pesos por tonelada, es decir, de 215 a 218 dólares. «Hubo compradores dispuestos a pagar (ahora) hasta 9600 pesos por grano con entrega en julio», contó un operador.

El monitor del Sio-Granos, dependiente de la Secretaría de Agroindustria de la Nación, relevó ayer negocios por 264.414 toneladas de soja, por encima de las 174.347 toneladas de la jornada anterior.

En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), las posiciones mayo y julio de la soja retrocedieron US$0,40 y 0,50, en tanto que los ajustes fueron de 218,80 y de 226,30 dólares por tonelada.

La mejora del mercado disponible también comprendió al maíz, dado que los exportadores ofrecieron 5600 pesos por tonelada del cereal para la zona del Gran Rosario, $150 más que anteayer. Por grano con descarga contractual (dentro de los 30 días) las propuestas de la demanda subieron hasta los 5700 pesos.

En Bahía Blanca y en Necochea los exportadores mantuvieron sus ofertas estables, en 138 y en 135 dólares por tonelada, respectivamente.

Las pizarras del Matba mostraron alzas de US$0,20 y de 0,50 sobre las posiciones julio y septiembre del maíz, cuyos ajustes fueron de 125 y de 129 dólares por tonelada.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) informó que los consumos pagaron entre 4500 y 5540 pesos por tonelada de maíz, según condición, calidad, procedencia y forma de pago.

Por tonelada de trigo disponible los exportadores pagaron ayer 185 dólares para el Gran Rosario, US$5 más que el martes. El cereal se mantuvo estable en Bahía Blanca y en Necochea, donde los compradores ofrecieron 180 y 175 dólares por tonelada.

En el Matba las posiciones julio y enero del trigo perdieron US$0,50 y cerraron con ajustes de 189,50 y de 165 dólares por tonelada.

En su trabajo diario, la BCBA informó que los molinos pagaron entre 7100 y 9000 pesos por tonelada de trigo, según calidad, procedencia y forma de pago.

La Nación

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