¿Cuál es el mejor momento de corte para la Avena y la Cebada con destino a rollos o ensilado?

El Ing. Agr. Anibal Fernandez Mayer, especialista en nutrición de bovinos para carne y leche del Inta Bordenave, se refirió a la consulta que le realizamos sobre cuál es el mejor momento de corte para la Avena y la Cebada con destino a rollos o ensilado.

En la región pampeana se observa que el momento de corte de un verdeo de avena  para heno (rollos o fardos) coincide, normalmente, con un avanzado estado en la madurez del cultivo. Este estado es el de grano lechoso a pastoso, ya que se asocia una mayor calidad de ese heno (rollo) por la presencia de granos, aunque se desconoce las pérdidas de calidad por la alteración de los otros parámetros químicos (proteína, fibra, azúcares solubles, etc.) que
se producen al encontrar al cultivo terminando su ciclo vegetativo.

La decisión del momento óptimo de corte del verdeo para heno está sujeta a preconceptos vinculados al rol del grano en la calidad del mismo. Además, gran parte de esos granos se encuentran “chuzos” o mal llenados y, generalmente, se desprenden con mucha facilidad, ocasionando que muchos de ellos no lleguen a ser consumidos por los animales.

Mientras que la información respecto al mejor momento de corte para picar un verdeo, en este caso de avena, para realizar un silaje de planta entera es, aún, más escasa.

Momento de corte o picado más apropiado de acuerdo a la categoría animal

Se pueden hacer algunas consideraciones respecto al momento óptimo de corte o picado, en función de la categoría deanimal que se vaya a suministrar esta reserva forrajera.

Si bien la decisión de corte de un forraje para heno o silaje de planta entera no se debe analizar fuera del sistema de producción ya que existen, a veces, otros factores diferentes a los exclusivamente nutricionales, que pueden definir una estrategia de corte o picado determinada. No obstante, desde el punto de vista estrictamente técnico y aspirando a la confección de un forraje conservado de la mejor calidad posible, se pueden hacer algunas
recomendaciones.

1. Para animales de altos requerimientos, vacas lecheras de alta producción (mayor de 25-30 litros/vaca/día) y terneros en plena etapa de crecimiento (hasta los 250 kg de peso vivo), el momento de corte que permite la máxima calidad del forraje, tanto para heno como para silaje de planta entera, es en panoja embuchada. El único parámetro
nutricional que estaría en déficit es el almidón, especialmente para las vacas lecheras, que se puede corregir con el agregado de granos de cereal en comederos.

2. Para animales en engorde (mayor de 250 kg de peso vivo) con altas ganancias de peso (mayor a 800 gramos diarios) se puede cortar o picar la avena hasta el momento que están las panojas recién emergidas. En este caso, habría que diferenciar los requerimientos de un animal para carne de uno para leche, ya que un heno o un silaje
obtenido hasta ese estado de madurez (panojas recién emergidas) cubrirían en forma parcial los requerimientos de vacas lecheras de mediana a alta producción (de 15 a 25 litros/vaca/día). En este momento, se observa un déficit en proteína y energía.

Para satisfacer la primera (proteína) habría que suministrar, junto con el heno o silaje, algún forraje fresco de calidad (verdeo de invierno o pastura) o, en su defecto, un suplemento proteico. Mientras que para cubrir la falta de energía habría que agregar a la dieta granos de cereal, en cantidades variables, según la calidad del resto de la
dieta y el nivel de producción (leche) que se tiene o se desea alcanzar con la vacas lecheras.

3. Para vacas de cría en lactancia se puede cortar, para heno o silaje, el cultivo con un mayor estado de madurez, hasta grano pastoso inclusive. Sin embargo, en este estado fenológico los parámetros químicos son insuficientes para animales de altos requerimientos (engorde o leche). De tener necesidad de usar una reserva en este
estado de madurez con animales de altos requerimientos, se deben compensar los faltantes proteicos y energéticos con alimentos como se citará en el párrafo anterior.

Del estado de madurez de grano duro en adelante no se aconseja su empleo para confeccionar un silaje de planta entera, porque los altos costos de confección (picado) “elevarían” demasiado el costo del kilo de materia seca de ese silaje. En estas condiciones, no habría ninguna compensación ni con la calidad ni con la cantidad del
forraje conservado. De ahí que la única reserva que se podría confeccionar, en esos estados de madurez, sería para henos (rollos) y para las categorías que se mencionan a continuación.

4. Para vacas de cría en estado “seca” y con preñez chica se puede cortar para heno hasta con grano duro.

5. Si el empleo de este heno es para “mantenimiento”, especialmente de categorías de bajos requerimientos, se puede cortar hasta con la planta totalmente seca.

6. Mientras que el rastrojo de avena, luego de la cosecha del grano, tiene una calidad insuficiente, aún para un nivel de mantenimiento de cualquiera de las categorías. En caso de emplearse un heno confeccionado en este estado de madurez se debe corregir el consumo de proteína y de energía.

De esta manera se evita que el animal movilice grasa y tejido corporal (cetosis) y no se afecte la futura producción de carne o leche.

7. Estas consideraciones son válidas para aquellos sistemas de producción donde el consumo de heno o de silaje supera el 25-30% del total de la materia seca de la dieta consumida.

 

Ing. Agr. Anibal Fernandez Mayer
Especialista en nutrición de bovinos para carne y leche
Inta Bordenave

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