alejandro_ramirez

Alejandro Ramírez: “Pasamos de granero del mundo a importador de alimentos”

Aunque suene como una frase destemplada de alguien que tiene problemas de cordura, es a lo que deberíamos acostumbrarnos quizás en muy poco tiempo. Lo vimos en las últimas semanas con el tomate, donde el gobierno intentó buscar la solución de los altos precios de esta verdura, amenazando con la posibilidad de importar el producto desde Brasil, así lo manifestó Alejandro Ramirez @alealeramirez Analista Agropecuario este sábado 1/2 en Sector Agropecuario.

En vez de considerar que existen producciones que son cíclicas y de temporada y que el clima es el factor fundamental para poder dimensionar se tendremos o no una buena oferta de cada producto, al Gobierno le resulta más sencillo lanzar livianamente a los medios “la importación castigadora”. Y sin considerar tampoco que los tomates en Brasil cuestan más caros que en nuestro país. Pero a las 48 horas de dicho anuncio, las autoridades nacionales dijeron que no se iba a importar tomates (el decir y desdecir es una situación a la que ya estamos acostumbrados los argentinos). Pero cada vez que algún producto tiene alguna suba de valor, los voceros oficiales salen a blandir el argumento de importar.

Son decisiones que se toman no para preservar el bolsillo de los consumidores argentinos, sino intentar esconder la terrible inflación que nos azota. Demostrando también, que en el actual gabinete y asesores, poco conocen de la problemática del sector agropecuario. Porque hasta un niño de primaria sabe que cuando un producto comienza a tener menos oferta, y si la demanda se mantienen constante, los precios del mismo comienzan a subir. Y los motivos de que esto ocurra pueden ser las inclemencias –heladas, sequías, granizo-, hechos especulativos, problemas de transporte, etc. Pero en ningún caso y hasta este momento, en la argentina podemos llegar a pensar que no tendremos oferta de algún alimento.

En el caso del vapuleado tomate, si hay menos oferta ha sido por las heladas que perjudicaron a la mayoría de los productores de esta verdura. Pero no significa que no habrá tomate por 6 meses, sino que el tomate que hay, estará más caro. Y aquel que no quiera pagar estos valores “caros”, que directamente no lo compre. Así funcionan los mercados con el ejercicio de la libre oferta y demanda. Pero es más sencillo y efectivo realizar una comunicación masiva y aviesa diciendo que se importarán los alimentos que sean necesarios para que no suban los precios, sin indicar los verdaderos motivos de la falta de oferta. Es sencillo también buscar enemigos en supuestos e imaginarios especuladores que se organizan para intentar desestabilizar el comercio de alimentos (sic).

¿Por qué los funcionarios actuales no leen un poco de historia? ¿Nadie se acuerda en los 80 de los pollos de Mazorin que se importaron a precios altísimos y luego se pudrieron?

Es lamentable que todo esto ocurra, porque en definitiva el consumidor no se verá beneficiado y el productor –del alimento en cuestión- se encontrará frontalmente perjudicado por mercadería que vendrá desde el extranjero, con valores que nadie conocerá verdaderamente, haciendo menos viable el negocio de la producción agropecuaria.

Más errores, más desatinos que continúan horadando las estructuras productivas de nuestro país. La pregunta que por ahora no tiene respuesta: Todo esto que nos ocurre ¿es adrede o por desconocimiento? Si alguien tiene la respuesta, que se anime a esbozarla.

De su interés:

One Response

Dejar mi opinión
  1. Pedro López Azcuénaga
    may 05, 2014 - 08:21 PM

    Evidentemente es grave, el caso. No hay amparo ni ayuda al productor, quien tiene que soportar las heladas, las contingencias del tiempo, pago de sueldos, impuestos, plagas en el predio, tareas como la poda y el entutorado.
    Y espera vender el producto a un precio que le justifique tanto esfuerzo y sacrificio…. y ¡¡ llegan tomates del exterior !!.
    Pero ningún caso se compara al caso de los pollos de Mazorín, ministro de la época de Alfonsín, quien importó miles de toneladas de pollo, que no se conservaron bien, y se pusieron en mal estado.
    Con lo falso que es el pollo, cuesta conservarlo, todavía se importaron grandes cantidades, pagando un precio alto para importarlo, y otro gasto mayor, para conservarlos acá.
    La solución estimo, fué, en gran medida, el cocinado en grandes calderas, y la fabricación de alimento balanceado para la hacienda.
    Pero mientras tanto, los argentinos fuimos perjudicados. La verdad es que el ministro Mazorín, en su momento, cometió una negligencia suficiente para echar del trabajo a 1000 personas.
    Persona negligente que era. Mejor persona es Salvador Dalí, maestro de la pintura contemporánea, gran artista del siglo XX

    Reply

Dejar mi opinion

Copyrıght 2014 SectorAgropecuario.com All RIGHTS RESERVED.

>